Brasil se prepara para el balotaje que definirá a su próximo presidente, enfrentando a Jair Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva. En la primera vuelta, Bolsonaro obtuvo el 47% de los votos, mientras que Lula alcanzó el 45%, con una diferencia de apenas 2 millones de votos.
La alta tasa de ausentismo y los votos impugnados en la primera vuelta son factores clave a considerar. Las encuestas para el balotaje, que se realizará mañana, 25 de octubre, muestran un escenario de paridad, con un 50% para cada candidato, lo que anticipa una elección sumamente reñida.
Analistas señalan una tendencia global y latinoamericana hacia la polarización política, con sociedades divididas y diferencias mínimas en los resultados electorales. A pesar de las facciones distintas que representan, existen puntos de encuentro, como el apoyo del bloque bolsonarista a la reciente ley de reducción de la jornada laboral propuesta por Lula.