Brasil se prepara para el balotaje electoral de mañana, donde los ciudadanos decidirán entre dos modelos de país completamente distintos representados por Lula da Silva y Jair Bolsonaro.
En San Pablo, la Avenida Paulista se llenó de seguidores de Lula en el cierre de campaña, con un fuerte apoyo al número 13. Los votantes expresaron su deseo de continuidad para mejorar la situación del país, destacando la importancia de la educación y las políticas sociales.
Se observó un entusiasmo particular entre los migrantes del Nordeste y aquellos que buscan un futuro mejor a través de la continuidad de las políticas sociales que, según los partidarios de Lula, se verían amenazadas bajo un gobierno de Bolsonaro.