Líderes comunitarios y activistas árabes en Israel se reúnen para debatir estrategias que aumenten la participación electoral de la población árabe, cuya representatividad en la Knesset es crucial para la formación de gobierno.
La participación electoral árabe en las últimas elecciones fue de solo el 50%. Los asistentes denuncian discriminación y la política del gobierno actual hacia el pueblo palestino.
Con más de dos millones de árabes israelíes, su voto podría ser decisivo en un parlamento fragmentado, donde ningún bloque alcanza mayoría. Un mayor número de votos se traduce en mayor capacidad de influencia política.