El voto de los ciudadanos árabes en Israel, que representan aproximadamente dos millones de personas, podría ser decisivo en las próximas elecciones parlamentarias. Partidos como RAM y la Lista Conjunta han expresado su disposición a colaborar para desbancar al actual Primer Ministro, Netanyahu.
Sin embargo, existen importantes resistencias dentro de los propios bloques políticos para pactar con estos partidos. Históricamente, la participación electoral árabe ha sido baja, pero se espera que aumente ante el temor a la renovación de la extrema derecha liderada por Netanyahu, con proyecciones que sugieren una participación del 65% al 70%.
Los ciudadanos árabes en Israel se ven presionados por diversas situaciones, incluyendo la guerra, la situación en Cisjordania, la delincuencia y la precariedad económica, buscando soluciones que les permitan permanecer en el país. La gran pregunta es si el voto árabe ostenta la llave para la formación de un nuevo parlamento.
Analistas sugieren que un apoyo de estos sectores a Gadi Eisenkot no necesariamente significaría un cambio sustancial en la política de Israel hacia los palestinos. Ambas opciones mayoritarias, la de Netanyahu y la de Eisenkot, no reivindican la solución de dos estados ni proponen estrategias alternativas para Gaza que superen la opción militar.