Israel se prepara para elegir a su próximo primer ministro el martes, en un contexto de fuertes tensiones y amenazas mutuas con Irán.
La oposición israelí acusa a Netanyahu de utilizar las amenazas iraníes con fines políticos. En este marco, se han registrado declaraciones sobre posibles ataques de ambos lados y se advierte de que los ataques futuros podrían ser más contundentes que los anteriores.
Más de 7 millones de ciudadanos israelíes están habilitados para votar. El proceso electoral implica que los ciudadanos votan por un partido, y luego el parlamento debe formar una mayoría para elegir al primer ministro, lo que podría extenderse por dos semanas.
Netanyahu, quien ha gobernado por 19 años en distintos mandatos, se presenta nuevamente como candidato. Gadi Eisencott es otro contendiente fuerte, con una posición similar en el espectro político y un enfoque en la revisión de fallos de seguridad.
Se destaca la importancia del voto de la población árabe-israelí, que podría ser clave para definir el resultado. Además, se menciona un reciente ataque en Hebrón donde murieron dos soldados israelíes, lo que ha incrementado la seguridad en la zona.