La justicia argentina enfrenta críticas por su lentitud en casos de corrupción, como los de Otesur y Los Sauces, donde el 86% del dinero manejado provenía de Lázaro Báez y Cristóbal López, beneficiados por decisiones del gobierno de los Kirchner.
Se señala que los tiempos judiciales son excesivamente largos, generando costos para la ciudadanía y la política. Se mencionan otros casos recientes como el pedido de indagatoria en la causa de Anses, la investigación por la AFA y el sobreseimiento en la causa Libra, que evidencian la complejidad y las demoras del sistema judicial.