Lula da Silva anunció propuestas de campaña, incluyendo transporte público gratuito los fines de semana, y criticó duramente la gestión económica de Jair Bolsonaro.
Lula afirmó que su gobierno busca mejorar la calidad de vida de los trabajadores, pero señaló que las medidas económicas de Bolsonaro han afectado el poder adquisitivo y han generado inflación. Cuestionó la propuesta de Bolsonaro sobre el salario mínimo y la carga tributaria del país.
El candidato del PT también defendió las políticas sociales implementadas por gobiernos anteriores y se comprometió a seguir aumentando el salario mínimo, buscando así contrarrestar los efectos de la inflación y la política fiscal del actual gobierno.