El presidente francés, Emmanuel Macron, ha alcanzado acuerdos con Catar para asegurar el suministro de gas natural licuado a Francia, sumándose a los compromisos previos de exportación de diésel. Esta gira por el Golfo busca aliviar la presión sobre los precios de los combustibles en Francia, afectados por la crisis energética global.
Los acuerdos buscan evitar dificultades en el abastecimiento y mitigar el impacto directo en los ciudadanos y la economía francesa. Mientras tanto, el rendimiento del bono francés a 10 años ha alcanzado su nivel más alto desde 2002, reflejando las presiones sobre las finanzas públicas del país y la necesidad de un ajuste fiscal.