Argentina había intensificado su reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas, anunciando sanciones a empresas, la creación de un Consejo Nacional de Seguridad y solicitando medidas provisionales ante el Tribunal del Mar.
Sin embargo, tras un llamado del Departamento de Estado de Estados Unidos, preocupado por las empresas norteamericanas que operan en las islas, el ímpetu del reclamo parece haberse diluido.