Cientos de manifestantes avanzaron sobre la explanada frente a la sede del gobierno en Albania, destrozando sillas y exigiendo la renuncia inmediata del primer ministro Eddie Rama.
El mandatario, en el poder desde 2013, ha sido criticado por la cesión de tierras a un mega emprendimiento turístico y por la represión policial a las protestas que se gestaron durante meses. La furia popular, que dejó más de 300 heridos, se fusionó con el descontento de estudiantes y docentes.
Rama ha intentado desestimar las demandas, culpando a "fuerzas extranjeras" y amenazando con prohibir redes sociales. Los manifestantes, incluyendo profesores universitarios, exigen un cambio de gobierno y el fin de la corrupción y el crimen organizado.