Al menos 800 mil personas se manifestaron en Francia contra las políticas de ajuste y el alza de precios, en protestas que se extienden por varias semanas y comparadas en duración con el mayo francés.
El movimiento, iniciado por estudiantes secundarios y secundados por universitarios y sindicatos, busca frenar el deterioro del costo de vida y la percepción de que las nuevas generaciones no prosperarán como las anteriores.
A pesar de las vacaciones, la movilización se mantuvo firme, desmintiendo las expectativas del gobierno de Macron de un eventual cansancio de los manifestantes.