Se discute la doctrina peronista de 1974 como un posible punto de conexión con la derecha actual, en contraste con el kirchnerismo. La conversación sugiere que, si Javier Milei representa a la centro-derecha, el espacio de la derecha pura estaría aún vacante en el panorama político argentino.
El análisis plantea la hipótesis de que el peronismo histórico podría tener más afinidades con la derecha contemporánea que con las corrientes kirchneristas, abriendo un debate sobre la reconfiguración del espectro ideológico en Argentina.