Se analiza el creciente avance de las fuerzas nacionalistas y de extrema derecha en Europa, así como sus implicaciones para la política exterior de la Unión Europea y el futuro de Ucrania.
El informe señala que partidos como Alternativa para Alemania y el partido de Marine Le Pen en Francia plantean reducir o detener la ayuda militar a Ucrania, priorizando sus propias cuentas públicas.
Se advierte que un giro simultáneo en Berlín y París podría tener un impacto significativo en la estrategia europea frente a Rusia, presionando por una salida negociada al conflicto que contemple las condiciones de Moscú.
El avance de la ultraderecha es visto como un desafío para las democracias liberales, que deben resistir el embate de movimientos que cuestionan la representación tradicional y los límites institucionales, mientras que las urnas se presentan como un mecanismo crucial para definir el futuro político de Europa.