El mundo se encuentra ante un "maratón electoral" que se extenderá hasta 2027, con el potencial de reconfigurar la geopolítica global y poner a prueba la democracia.
Se destaca la preocupación por el avance de fuerzas nacionalistas y de extrema derecha en Europa, que podrían influir en la política exterior y en el futuro de Ucrania.
El informe señala que las democracias enfrentan un retroceso frente al crecimiento de regímenes autoritarios y movimientos que cuestionan los mecanismos tradicionales de representación.
Las elecciones en Europa podrían definir el modelo político que el continente desea preservar, incluyendo su compromiso con Ucrania y su relación con Rusia.