El ambiente en Río de Janeiro previo al balotaje electoral brasileño se describe como una "verdadera fiesta", con seguidores de Bolsonaro expresando optimismo y preparándose para el evento.
Las últimas encuestas muestran una diferencia muy ajustada entre Lula y Bolsonaro, generando expectativa sobre el resultado final.
Se menciona la presencia de Flavio Bolsonaro en un escenario, indicando la movilización de campaña de cara al cierre.