Se informa que Jair Bolsonaro se encuentra actualmente preso y con serios problemas de salud, lo que le impide tener cualquier tipo de injerencia política o manifestarse públicamente.
Paralelamente, su hijo Flavio Bolsonaro realiza el cierre de campaña, buscando proyectar una imagen de continuidad y acercamiento a la casa de infancia de los Bolsonaro.
Esta estrategia comunicacional busca capitalizar el legado del expresidente a pesar de sus actuales limitaciones.