Partidos de extrema derecha de 14 países europeos han firmado una declaración conjunta para promover una Unión Europea basada en Estados miembros soberanos, en contraposición a una unión federal.
Consideran que la cooperación europea debe basarse en naciones libres y soberanas, y critican la actual Unión Europea por convertirse en un "sistema jurídico integrado con castigos severos".
El avance de estas fuerzas políticas, que buscan alternativas a la cooperación europea actual, plantea interrogantes sobre el futuro de la integración y la soberanía nacional en el continente.